sábado, 10 de septiembre de 2011

SITUACIONES COMUNICATIVAS ESTRUCTURADAS O FORMALES

PHILLIPS 66
El nombre de esta técnica deriva de su creador J. Donald Phillips. Del Michigan State College, y del hecho de que 6 personas discuten un tema durante 6 minutos. Es particularmente útil en grupos grandes de más de 20 personas.
Objetivo principal:
Lograr la participación democrática en los grupos muy numerosos. Tal como lo ha expresado su creador: "en vez de una discusión controlada por una minoría que ofrece contribuciones voluntarias mientras el tiempo lo permite, la discusión 66 proporciona tiempo para que participen todos, provee el blanco para la discusión por medio de una pregunta especifica cuidadosamente preparada, y permite una síntesis del pensamiento de cada pequeño grupo para que sea difundida en beneficio de todos".
Objetivos específicos:
- Permitir y promover la participación activa de todos los miembros de un grupo, por grande que éste sea.
- Obtener las opiniones de todos los miembros en un tiempo muy breve.
- Llegar a la toma de decisiones, obtener información o puntos de vista de gran número de personas acerca de un problema o cuestión.
- Detectar intereses, opiniones, deseos, problemas o sugerencia de un grupo grande de personas en poco tiempo.
- Ampliar la base de comunicación y de participación al interior de un grupo numeroso.
- Implicar a la gente en las responsabilidades grupales.
- Disponer de un sondeo rápido de las opiniones o captar la disposición general prevaleciente en un grupo.
- Reforzar las prácticas democráticas al interior de un grupo.
Además, esta técnica desarrolla la capacidad de síntesis y de concentración; ayuda a superar las inhibiciones para hablar ante otros; estimula el sentido de responsabilidad, dinamiza y distribuye la actividad en grandes grupos.
El "Phillips 66" puede ser aplicado en muy diversas circunstancias y con distintos propósitos, siendo un procedimiento flexible.
Aspectos metodológicos
1ª fase: En el grupo grande:
- En primer lugar, cuando en un grupo numeroso de personas se considera oportuno realizar un Phillips 66, hay que explicar a la gente para qué se emplea y en qué consiste el procedimiento.
- En segundo lugar, se formula la pregunta o se indica el tema concreto sobre el que se va a dialogar.
- Por último, se invita a la gente formar los subgrupos, siendo casi siempre preferible que busquen a las personas menos conocidas.
2ª fase: En los subgrupos:
- Cada subgrupo designa un coordinador (que controla el tiempo y permite que cada miembro exponga sus ideas) y un secretario o relator que anotará las conclusiones para exponerlas en el grupo grande.
- El coordinador da la señal de comienzo del tiempo.
- Los grupos tratan el tema, dando oportunidad a que todos participen.
- Cuando falta un minuto para terminar el tiempo, el coordinador avisa.
- Antes de terminar la reunión, cada secretario lee las conclusiones y obtiene el consenso del resto del grupo.
3ª fase: Se pasa de la situación intra-grupal a una situación inter-grupal
- Terminado el tiempo previsto -siempre puede ser elástico en algunos minutos se reúnen los subgrupos (constituyendo otra vez el grupo grande inicial) y cada secretario expone brevemente las conclusiones u opiniones del subgrupo; si las hubo, deben expresarse también las discrepancias o diferencias de puntos de vista que se produjeron.
- Se anota en una pizarra una síntesis de los informes presentados, y se hace un resumen general.
Papel del coordinador en procesos de debate:
Para aplicar esta técnica, el componente del grupo que hace de coordinador debe:
- Presentar de manera clara el tema o problema que se ha de considerar.
- Precisar el objetivo a conseguir en grupo
- Clarificar los criterios de agrupación de los miembros.
- Fijar el tiempo destinado a trabajar en grupo.
- Comentar, si es necesario, la conveniencia de escribir los acuerdos y producciones.
- Cuidar que los intercambios dentro de cada pequeño grupo se ciñan al tema que se ha estipulado.
- Asegurar que las intervenciones se lleven a cabo con la intensidad de voz adecuada para evitar interferencias en otros grupos.
- Indicar el término de la discusión
- Poner las condiciones para que los diversos miembros procuren llegar, en lo posible, a posiciones unificadas o complementarias.
En la puesta en común el coordinador debe cuidar de:
- Favorecer la clara, ágil y ordenada aportación de los diversos miembros.
- Asegurar la buena calificación, de entrada, de todas las aportaciones.
- Velar para que estas aportaciones sean consideradas en términos de complementariedad.
- Dejar constancia escrita del material elaborado.
Sugerencias prácticas:
Cuando el grupo no es muy numeroso, pueden formarse subgrupos de 3 o 4 miembros. En cambio no es conveniente formar grupos de más de 6 personas, porque la participación se vería afectada.
Si los miembros no se conocen, la interacción será favorecida con una breve auto - presentación antes de comenzar la tarea del subgrupo.
El facilitador podrá ampliar el tiempo de discusión de los subgrupos si observa que éstos se hallan muy interesados en el tema, o no han llegado al resumen.
Es conveniente que la pregunta o tema en discusión sea escrita en una pizarra y quede a la vista de todos.
En las primeras experiencias se propondrán temas sencillos, formulados con la mayor claridad y precisión.
El facilitador debe actuar con sencillez y naturalidad, estimulando el interés por la actividad. No debe hacer ninguna evaluación de las ideas o respuestas aportadas por los subgrupos; es el grupo quien debe juzgarlas.
En una etapa de mayor experiencia, se pueden asignar distintos temas a cada subgrupo o a varios de ellos.
En lo posible, la pregunta ha de ser de las que exigen respuestas de tipo "sumatorio" (Y no de oposición); ejemplo: mencione causas....; qué consecuencia tiene......; cuántos factores....; qué características...., etc.
No conviene utilizar esta técnica para tratar temas controvertidos en las ocasiones en que se quiere saber la opinión de las personas que integran un grupo grande, aunque a veces puede ser inevitable incluir temas que polarizan a la gente.
El animador del grupo debe moverse entre los subgrupos para estar a disposición de los mismos.
Hay que hacer uso de las conclusiones, ya que de lo contrario se puede producir una frustración entre los participantes.
Dado que los aportes suelen ser superficiales y dispersos, conviene utilizarla para plantear temas muy breves y concretos.
Posibles aplicaciones:
El "Phillips 66" puede usarse tanto en clases comunes como en eventos especiales de grupo. No es de por sí una técnica de aprendizaje, no enseña conocimientos ni da información (salvo la eventual que aparezca en la interacción).
Facilita en cambio la confrontación de ideas o puntos de vista, el esclarecimiento y enriquecimiento mutuo, la actividad y participación de todos los alumnos estimulando a los tímidos o indiferentes. En un grupo de discusión, que bien puede ser la clase, el "Phillips 66" es útil para obtener rápidamente opiniones elaboradas por subgrupos, acuerdos parciales, decisiones de procedimiento, sugerencias de actividades, tareas de repaso y de comprobación inicial de la información, antes de tratar un nuevo tema.
También puede utilizarse esta técnica en al aula para indagar el nivel general de información que poseen los alumnos sobre un tema; para elaborar y hallar aplicaciones a un tema aprendido teóricamente.
Después de cualquier actividad realizada colectivamente (Clase, conferencia, película, experimento, etc.) la misma puede ser evaluada o apreciada en pocos minutos por medio de esta técnica.
¿Para qué se aplica?
Para lograr fundamentalmente la participación activa de los miembros y llegar rápidamente a conclusiones generales sobre un problema. Esta técnica favorece la capacidad de síntesis.
¿Cómo se realiza?
Preparación del material: el coordinador prepara preguntas tratando de que tengan suficiente amplitud a fin de posibilitar distintas interpretaciones. Cada pequeño grupo puede recibir la misma pregunta: Ejemplo: ¿Qué necesidades puede satisfacer una profesión u ocupación?
Puede, si prefiere, trabajar con dos preguntas, de tal manera que algunos subgrupos trabajan con una y el resto de los subgrupos con otra. Ejemplo: ¿Cuál puede ser mi aporte a la comunidad? ¿Qué posibilidades profesionales y/u ocupacionales brinda mi comunidad?
Desarrollo
1. El coordinador pide a los participantes que se reúnan en grupos de no más de 6 miembros. Explica brevemente cómo se realiza la técnica. En cada subgrupo, cada uno de los miembros expone su opinión sobre el tema, luego discuten las ideas expuestas en busca de un acuerdo.
2. El coordinador formula la pregunta o la anota en el pizarrón.
3. Mientras los subgrupos deliberan, el coordinador pasa entre ellos y designa con una letra diferente del abecedario a cada uno de los miembros.

TORBELLINO DE IDEAS (BRAINSTORMING)
La expresión ”Torbellino de ideas” es una metáfora. Por tanto tiene un valor multisignificativo; el concepto mismo de torbellino de ideas es creativo y divergente, es decir, tiene variedad de significados y despierta o puede despertar una amplia constelación de impresiones, imágenes, afectos e ideas en el sujeto.
El brainstorming o torbellino de ideas es una técnica de actividad creativa grupal, iniciada por Osborn en 1938 y divulgada ampliamente con su libro Applied Imagination en 1953. Se la denomina también “promoción de ideas”, “tormenta del cerebro” o “discusión creadora”.
Se apoya en el siguiente supuesto: Si se deja a las personas actuar en un clima totalmente informal y con absoluta libertad para expresar lo que se les ocurra, sea razonable o extravagante, real o imaginario, existe la posibilidad de que, entre el fárrago de conceptos imposibles o descabellados, aparezca una idea brillante que justifique todo lo demás.
El Torbellino de Ideas, promueve el pensar divergente, la agilidad mental, la acción innovadora, la predisposición a la búsqueda y el cambio superador. Se considera también como una técnica de libre expresión con empleo espontáneo de variados lenguajes. Promociona sujetos con ideas, con ingenio, con facilidad de palabra, sin miedo a expresarse, con claridad de pensamiento por el esfuerzo de expresarlo de múltiples formas, con calidad literaria y fuerza expresiva.
El proceso intelectual del torbellino de ideas individual persigue la consecución de un nuevo objetivo que podemos definir como: pensar lo más posible (productividad) en el menor tiempo posible (rapidez); del modo más completo, complejo y variado posible (agilidad y flexibilidad); en torno al máximo de respuestas y conceptos; y finalmente, de modo rápido, abarcando el más amplio abanico de categorías y estimulando la ideación de sugerencias personales y originales.
Es una técnica de resolución de problemas: descubrir causas, prever efectos y consecuencias, idear alternativas, etc. Se trata, además, de una técnica que puede desarrollar niveles superiores de pensamiento: análisis, síntesis, comparaciones, hipótesis, divergencias prospectivas, etc. Podríamos asegurar que el torbellino de ideas es la fuente de una información democrática, comunitaria y plural, sobre la cual descansa una toma de decisión, crítica y acertada en grupo. Se trata de potenciar el poder de la imaginación y de la inteligencia crítica en el grupo.
Principios-base y normas para la aplicación: Los principios básicos que sirven de fundamento para la aplicación del torbellino de ideas son la ausencia inicial de crítica y valoración, y la cantidad de ideas producidas para encontrar la calidad.
Estos principios suponen que deben expresarse todas las ocurrencias, aunque parezcan absurdas, impertinentes, ridículas, inusuales, eliminando cualquier inhibición y censura. Se trata de una carta blanca para posibilitar la originalidad creativa.
A la vez, han de darse el mayor número posible de ideas, pues la cantidad es base de la calidad, y la productividad y fluencia es punto de partida de la creatividad, fundamento de la flexibilidad o búsqueda de variados pensamientos y raíz del pluralismo y tolerancia ideológico-democrática.
Por último, se debe estimular e incentivar la utilización y transformación de las ideas de los demás, como alternativa a la tendencia al rechazo o crítica de las ideas y aportaciones ajenas con las que no se está de acuerdo. Osborn comprobó que un tercio de las ideas surgidas en 38 sesiones de torbellino de ideas eran debidas a la aplicación de este principio.
La normativa que regula la dinámica de las actuaciones implica:
- El respeto y aprecio a todas las ideas e intervenciones.
- La escucha activa para encadenar el propio pensar con las ideas de otros, a efectos de mejorarlas (escalada de pensamiento).
- El rechazo radical a toda criticar durante el proceso de promoción de ideas para no coartar el pensamiento. La valoración y el análisis crítico se realizan al final.
- El tiempo dedicado a la técnica varía en función de la intencionalidad de la misma y puede abarcar desde 15 minutos hasta tres cuartos de hora.
Proceso de aplicación de la técnica: La aplicación del torbellino de ideas comprende el siguiente proceso:
Papel del profesor y clima en el aula: El papel del profesor en la aplicación del torbellino de ideas está centrado en crear un clima de libertad y espontaneidad entre los alumnos; coordinar la sesión y estimular la producción de ideas; prever y orientar las actividades que seguirán al torbellino de ideas; evaluar los comportamientos durante la sesión y el rendimiento de la sesión; recordar las normas de desarrollo y tratar de que se respeten; no alabar las respuestas que le gusten con palabras ni con gestos. Debe tomar una actitud receptiva y de aceptación de todas las ideas. Por ultimo, es básico estimular la producción de ideas en un clima de espontaneidad.
La aplicación de esta técnica requiere la creación de un clima informal, permisivo al máximo, despreocupado, sin críticas, libre de tensiones, sin exigencias metódicas, estimulante del libre vuelo de la imaginación, hasta niveles de “irracionalidad”, ya que es ahí donde existe mayor posibilidad de que se den las ideas novedosas.
Efectos de la técnica: Además de los señalados en la significación de la técnica, apuntamos los siguientes:
- Crea un espíritu de compañerismo y camaradería.
- Fomenta la aceptación ilimitada de los demás.
- Permite la liberación total.
- Proporciona seguridad personal.
- Permite y favorece la participación de todos.

DEBATE
Un Debate es una técnica, tradicionalmente de comunicación oral, donde se expone un tema y una problemática. Hay integrantes, un moderador, un secretario y un público que participa. No se aportan soluciones, sólo se exponen argumentos. Adicionalmente y con el desarrollo de las nuevas tecnologías, se admite que el Debate puede realizarse, mediante la comunicación escrita, por medio de los llamados foros de internet, donde también encontramos la figura del moderador, los integrantes, que serán aquellos que redacten hilos de discusión, el público, que lo formarán los lectores, y el secretario que lo representa la propia herramienta informática.
La condición de un 'debate' se da en el distinto punto de vista que guardan dos o más posiciones antagónicas en torno a un tema o problema.
• Elegir un tema de interés para todo el público que tenga controversia y preparar los contenidos teóricos.
• Escoger un moderador, quien determina el esquema de trabajo que en algunos casos puede ser un cuestionario con preguntas elaboradas de tal manera que susciten la controversia.
• Conformar partes (grupos) que defiendan o ataquen los planteamientos en pro y en contra.
Normas para su realización
Durante el debate el moderador debe:
• Poner en consideración el objetivo del tema.
• Anunciar el tema y ubicarlo dentro del proceso.
• Describir la actividad. Dar las instrucciones que rigen a los participantes y cerciorarse de que han sido comprendidas por todos.
• Formular la primera pregunta y dar la palabra en orden a los participantes.
• Desempeñar durante la discusión el papel de moderador, agotadas las opiniones sobre la primera pregunta, pasar a formular las siguientes.
• Terminar el debate, el secretario tratará de llegar al consenso sobre las conclusiones.
• Realizar la evaluación con la asamblea.
Recomendaciones para debatir
Para desarrollar y llevar a buen término los ejercicios de Debate, resulta muy importante que, tanto el emisor como el receptor, consideren los siguientes puntos:
• No se trata de imponer el punto de vista personal, sino de convencer usando la exposición, la argumentación y la contra-argumentación.
• Escuchar al otro antes de responder.
• Ponerse en el lugar del otro.
• Ser breve y concreto al hablar.
• Ser tolerante respecto a las diferencias.
• No subestimar al otro.
• No hablar en exceso para así dejar intervenir a los demás, evitando la tendencia al monólogo y la monotonía.
• No burlarse de la intervención de nadie.
• Evitar los gritos para acallar al interlocutor.
• Hablar con seguridad y libertad, sin temor a la crítica.
• Acompañar las críticas con propuestas.
• Oír atentamente al interlocutor para responder en forma adecuada.
• Articular correctamente los sonidos, empleando un tono de voz adecuado a la situación concreta de entonación y al contenido del mensaje (interrogación, exclamación, sonidos indicativos de fin de enunciación, pausas, etc.).
• Adecuar el vocabulario que se posee a la situación comunicativa del momento y ampliarlo para conseguir precisión léxico-semántica.
• Evitar las palabras y giros idiomáticos desgastados y los propios del registro lingüístico informal, pues en la sala de clases o en la situación comunicativa de un debate se impone el registro lingüístico formal.
• Conviene arribar a conclusiones al final del debate.
El Debate formal
Un debate formal, indica preparación por lo que las palabras no siempre se emplean en un lenguaje simple, en este caso por la preparación uno deberá emplear desde acertijos hasta moralejas.
Moderador
Es aquel que determinará el tiempo de exposición para cada participante, de 3 a 5 minutos, durante el cual cada participante habrá de presentar los puntos más relevantes del tema y poner orden, y da la palabra conforme al orden de cada equipo. El secretario es el que va anotando lo que se va opinando en el debate, a qué hora y su coherencia.
Participantes informados
Es necesario que cada uno de los participantes del debate sepa e investigue profundamente el tema por tratar en un debate. Dentro de las distintas modalidades de debates que existen, muchas veces se tienen semanas, días o sólo horas para la preparación de un tema. Esto determina que los equipos deban hacer buen uso del tiempo y realizar una investigación exhaustiva del tema y sus implicaciones, viendo las posibles argumentaciones de la contraparte y tratando de encontrar argumentos favorables a la posición que se representará.
Argumentos
• Los argumentos a favor se llaman pruebas y los que están en contra se llaman objeciones.
• Por los primeros se intenta demostrar la validez de las afirmaciones u argumentos propios.
• Por los segundos, se intenta mostrar los errores del adversario u contrincante.
Modos de razonamiento o tipos de argumentos
• Sintomáticos o por signo: las razones se presentan en forma de indicios, signos o síntomas que conducen a una breve conclusión. Por ejemplo: No sería extraño que Juan tuviese un infarto. Come, bebe y fuma en exceso, además de trabajar demasiado.
• Nexos causales: las razones se presentan como la causa que provoca la conclusión: uno es causa de otro. Por ejemplo: Correr 5 kilómetros diarios produce un bienestar general del sistema cardiovascular. Corra por su vida.
• Analógicos: razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes. Por ejemplo: Debe haber una preocupación permanente por el medio ambiente, igual que por un auto. Éste se debe mantener limpio, repararlo cuando se requiera y usar de un modo racional sus beneficios.
• Por generalización: a partir de varios casos similares, se puede generalizar una tesis común a todos ellos, comprobándola mediante solución.
Falacias
Un buen argumento debe aportar apoyo suficiente para aceptar la conclusión, y las premisas deben estar relacionadas con la conclusión. Una argumentación insuficiente es considerada una Falacia.
Ejemplos de falacias son: “Mi primera novia me traicionó, por lo que todas las mujeres son traidoras” (la cantidad de casos no es suficiente para concluir, por lo que se denomina conclusión apresurada); “Estoy en desacuerdo con las prácticas educacionales de la profesora" (las razones que plantea no tienen relación con la conclusión: razón irrelevante); “Sostengo que los extraterrestres existen. El otro día entrevistaron a Pepito Pérez en la tele, y contó cómo fue secuestrado por ellos” (la razón que plantea para concluir no puede ser aceptada universalmente: premisa problemática).

FORO

El foro consiste en una técnica grupal, donde todo el auditorio o salón discute de manera informal un problema, un suceso o un tema. Cada persona opina libremente y su origen se remonta al latín Phorum, reunión de los antiguos romanos para discutir los asuntos públicos. La finalidad del foro es establecer diferentes puntos de vista sobre un determinado tema.
Para realizar un foro es conveniente seguir estos pasos:
• El moderador inicia el foro indicando al grupo el tema que se va a discutir y a dar las reglas a las cuales se deben ajustar cada participante.
• El moderador da el derecho de palabra por orden de pedido, limitada el tiempo de participante y la cantidad de intervenciones por cada persona.
• Terminado el debate, el moderador realiza un resumen de las ideas expuestas e indica las conclusiones generales a la que llego el grupo.
• Condiciones del Foro:
• Un grupo que discuta informal y espontáneamente.
• Un moderador cordial (Capaz de dirigir las reuniones)

Mesa Redonda

Esta técnica consiste en que un grupo de expertos sostienen puntos de vista divergentes o contradictorios sobre un mismo tema el cual exponen ante el grupo en forma sucesiva. Se utiliza esta técnica cuando se desea dar a conocer a un auditorio los puntos de vista divergentes o contradictorios de varios especialistas sobre un determinado tema o cuestión. La Mesa Redonda ha sido difundida ampliamente por la televisión, donde, por ejemplo, políticos de diversos partidos exponen sus puntos de vista contradictorios acerca de un hecho o medida de gobierno.
Los integrantes de la Mesa Redonda (que pueden ser de 3 a 6 personas, aunque generalmente son 4) deber ser elegidos, pues, sabiendo que han de sostener posiciones divergentes u opuestas sobre el tema a tratarse; ya sea individualmente o por parejas o bandos. Además, han de ser expertos o buenos conocedores de la materia, y hábiles para exponer y defender con argumentos sólidos su posición.
La confrontación de enfoques y puntos de vista permitirá al auditorio obtener una información variada y ecuánime sobre el asunto que se trate, evitándose así los enfoques parciales, unilaterales o tendenciosos, posibles en toda conferencia unipersonal. La Mesa Redonda tiene un director o coordinador cuyas funciones se mencionaran más adelante. En cuanto a la duración, es conveniente que no se extienda más allá de los 60 minutos, para permitir luego las preguntas que desee formular el auditorio durante el lapso que se considere prudente.
Preparación
Una vez decidido el tema o cuestión que desea tratarse en la Mesa Redonda, el organizador debe seleccionar a los expositores de los distintos puntos de vista, de acuerdo con los requisitos ya expuestos. Se hará una reunión previa con los participantes con el objeto de coordinar el desarrollo, establecer orden de exposición, tiempo, temas y subtemas por considerar, etc. La Mesa Redonda requiere esta preparación, a pesar de que en su desarrollo público se manifieste luego una situación espontánea.
El organizador debe prever asimismo el ambiente físico donde tendrá lugar la Mesa Redonda, el equipo, los horarios, las invitaciones, etc. Los miembros de la Mesa Redonda deben estar ubicados en un escenario donde puedan ser vistos por todo el auditorio. Generalmente el coordinador se sienta en el centro, detrás de una mesa amplia, y los expositores a su derecha e izquierda formando los respectivos "bandos" de opinión.
Desarrollo:
1. Ubicados en el escenario los participantes, el coordinador abre la sesión con palabras iniciales, mencionando el tema por tratarse, explica el procedimiento que ha de seguirse, hace la presentación de los expositores agradeciéndoles su cooperación, comunica al auditorio que podrán hacer preguntas al final, y ofrece la palabra al primer expositor.
2. Cada expositor hará uso de la palabra durante 10 minutos aproximadamente. El coordinador cederá la palabra a los integrantes de la Mesa redonda en forma sucesiva, y de manera que se alternen los puntos de vista opuestos o divergentes. Si un orador se excede demasiado en el uso de la palabra el coordinador se lo hace notar prudentemente.
3. Una vez finalizadas las exposiciones de todos los participantes, el coordinador hace un breve resumen de las ideas principales de cada uno de ellos, y destaca las diferencias más notorias que se hayan planteado. Para ello habrá tomado notas durante las exposiciones.
4. Con el objeto de que cada expositor pueda aclarar, ampliar, especificar o concretar sus argumentos y rebatir los opuestos, el coordinador los invita a hablar nuevamente durante unos dos minutos cada uno. En esta etapa los expositores pueden dialogar si lo desean defendiendo sus puntos de vista.
5. Minutos antes de expirar el plazo previsto, el coordinador da por terminada la discusión y expone las conclusiones haciendo un resumen final que sintetice los puntos de coincidencia que pudieran permitir un acercamiento entre los diversos enfoques, y las diferencias que quedan en pie después de la discusión.
6. El coordinador invita al auditorio a efectuar preguntas a los miembros de la mesa sobre las ideas expuestas. Estas preguntas tendrán sólo carácter ilustrativo, y no se establecerá discusión entre al auditorio y la mesa. Las personas del auditorio tendrán derecho a una sola intervención.
Sugerencias prácticas:
• El coordinador ha de ser imparcial y objetivo en sus intervenciones, resúmenes y conclusiones. Tendrá agilidad mental y capacidad de síntesis, y será muy prudente en el tiempo que tome para su participación (lo importante en la Mesa Redonda es conocer las ideas de los miembros invitados).
• El coordinador debe ingeniarse para desalentar cordialmente las intenciones polémicas de algún integrante del auditorio. De la mejor manera posible insistirá en aclarar que las preguntas del público no deben convertirse a su vez en "exposiciones" sobre el tema, y que una vez contestadas no deben llevar a la discusión.
En esta técnica un equipo de expertos discute un tema en forma de diálogo o conversación ante el grupo. Se reúnen varias personas para exponer sus ideas sobre un determinado tema ante un auditorio en forma dialogada. Los integrantes debaten entre sí el tema propuesto, desde sus particulares puntos de vista y especialización, pues cada uno es experto en una parte del tema general.
En el Panel, la conversación es básicamente informal, pero con todo, debe seguir un desarrollo coherente, razonado, objetivo, sin derivar en disquisiciones ajenas o alejadas del tema, ni en apreciaciones demasiado personales. Los integrantes del Panel (de 4 a 6 personas) tratan de desarrollar a través de la conversación todos los aspectos posibles del tema, para que el auditorio obtenga así una visión relativamente completa acerca del mismo. Un coordinador o moderador cumple la función de presentar a los miembros del Panel ante el auditorio, ordenar la conversación, intercalar algunas preguntas aclaratorias, controlar el tiempo, etc.
Una vez finalizado el Panel (cuya duración puede ser de alrededor de una hora, según el caso) la conversación o debate del tema puede pasar al auditorio, sin que sea requisito la presencia de los miembros del panel. El coordinador puede seguir conduciendo esta segunda parte de la actividad grupal, que se habrá convertido en un "Foro". La informalidad, la espontaneidad y el dinamismo son característicos de esta técnica de grupo, rasgos por cierto bien aceptados generalmente por todos los auditorios.
Preparación:
De acuerdo con el tema elegido para el Panel, el organizador selecciona a los componentes o miembros del mismo, tratando de que sean personas:
• Capacitadas y de ser posibles reconocidas en la cuestión,
• Que puedan aportar ideas más o menos originales y diversas,
• Que enfoquen los distintos aspectos del tema
• Qué posean facilidad de palabra (pero no verborrea)
• Qué posean juicio crítico y capacidad para el análisis tanto como para la síntesis.
• Aún sería deseable, un cierto sentido del humor para amenizar una conversación que podría tornarse en algunos momentos un poco cansada.
Es conveniente una reunión previa del coordinador con todos los miembros que intervendrán en el panel, para cambiar ideas y establecer un plan aproximado del desarrollo de la sesión, compenetrarse con el tema, ordenar los subtemas y aspectos particulares, fijar tiempo de duración, etc. Así pues, aunque el Panel debe aparecer luego como una conversación espontánea e improvisada, requiere para su éxito ciertos preparativos como los expuestos.
Desarrollo:
1. El coordinador o moderador inicia la sesión, presenta a los miembros del panel, y formula la primera pregunta acerca del tema que se va a tratar.
2. Cualquiera de los miembros del panel inicia la conversación, aunque puede estar previsto quien lo harta, y se entabla el diálogo que se desarrollará según el plan flexible también previsto.
3. El coordinador interviene para efectuar nuevas preguntas sobre el tema, orientar el dialogo hacia aspectos no tocados, centrar la conversación en el tema cuando se desvía demasiado de él, superar una eventual situación de tensión que pudiera producirse, etc. Habrá de estimular el diálogo si éste decae, pero sin intervenir con sus propias opiniones.
4. Unos cinco minutos antes de la terminación del diálogo, el coordinador invita a los miembros a que hagan un resumen muy breve de sus ideas.
5. Finalmente el propio coordinador, basándose en notas que habrá tomado, destacará las conclusiones más importantes.
6. Si así se desea y el tiempo lo permite, el coordinador puede invitar al auditorio a cambiar ideas sobre lo expuesto, de manera informal, al estilo de un Foro. En esta etapa no es indispensable la presencia de los miembros del panel, pero si éstos lo desean, pueden contestar preguntas del auditorio, en cuyo caso el coordinador actuará como "canalizador" de dichas preguntas, derivándolas al miembro que corresponda.
Sugerencias Prácticas:
Los miembros del panel y el coordinador deben estar ubicados de manera que puedan verse entre sí para dialogar, y a la vez ser vistos por el auditorio. La ubicación semicircular suele ser la más conveniente, ya sea detrás de una mesa o sin ella pero con asientos cómodos.
• Puede designarse un secretario para tomar notas de las ideas más importantes, las cuales pueden ser distribuidas luego entre los interesados. También cabe la utilización de una grabadora de audio o mucho mejor de vídeo.
• Se aconseja tener especial cuidado en la elección de los miembros del Panel, pues una conversación de este tipo debe mantener despierto el interés de un auditorio que permanece en pasividad expectante. Aparte del conocimiento y autoridad sobre el tema, se requiere en los interlocutores ciertas dotes de amenidad, facilidad de palabra, claridad de exposición, serenidad, ingenio y alguna salida de buen humor.

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